
Belfast
Tras un apuñalamiento en el norte de la ciudad, los barrios lealistas iniciaron un pogromo contra sus vecinos migrantes, quemados en sus casas mientras la policía se mantenía al margen. Bajo la coartada de las condiciones materiales —que existen— late la fantasía moral del etnonacionalismo blanco, la de unos blancos convertidos en "ciudadanos de segunda" en su "propio país". ¿Y si de lo que se trata es de aguarles la fiesta?
















